martes, 23 de febrero de 2010

Humor Sano


A Darío Silva, delantero uruguayo, le habían amputado la pierna derecha a la altura de la rodilla, tras un grave accidente automovilístico que había protagonizado en Montevideo.

Los médicos habían tomado tan drástica determinación por el foco infeccioso y Silva, de 33 años, que jugó en Defensor Sporting, Peñarol, Cagliari, Español (Esp), Málaga, Sevilla y la selección uruguaya, corría riesgo de vida.

Tras una semana de su accidente, dio su primera nota el 4 de octubre de 2006, desde el sanatorio donde estaba internado. Habló para la Cadena Ser, de España, y en todo momento se mostró bien de ánimo.

“¿Cómo tomé el tema cuando los médicos me avisaron? Lo intuía, porque en la cama me fijé que me picaba el tobillo y cuando me quise rascar, no sentía nada y supe que algo grave me había pasado”.

Silva siguió bromeando con los periodistas: “En realidad me la amputaron para que no juegue para Nacional. Pero si me siento bien con la pierna de madera, ojo que en dos meses vuelvo”.

lunes, 22 de febrero de 2010

No se pudo dar el gusto


“No me importa si el título es de Basile o de La Volpe…Más allá de quién lo hizo, lo importante es el tri, que nunca se consiguió”.

Ricardo La Volpe, entrendor de Boca, a Diario Olé. (El 22 de noviembre de 2006)

No se equivocó


“El primer día, cuando asumí en Tandil el 2 de julio de 1998, les dije a Palermo y a Guillermo que el 9 de agosto, cuando el Apertura comenzara, iban a ser los titulares. Con 45 días de anticipación les dije que iban a jugar los dos, lo hice hasta antes de hablar con el plantel”, contó Carlos Bianchi.

No se equivocó


“El primer día, cuando asumí en Tandil el 2 de julio de 1998, les dije a Palermo y a Guillermo que el 9 de agosto, cuando el Apertura comenzara, iban a ser los titulares. Con 45 días de anticipación les dije que iban a jugar los dos, lo hice hasta antes de hablar con el plantel”, contó Carlos Bianchi.

Terrible patada a Palacio



Mauro Laspada pegándole una patada a Palacio

sábado, 20 de febrero de 2010

Anécdota de Roque


Roque Máspoli, estupendo arquero uruguayo de los años 40 y 50, siempre tuvo una obsesión que se llamó Adolfo Pedernera. “Yo jugué contra los mejores, contra Zizinho, Adhemir y Jair en el Mundial del 50, contra la famosa delantera de los húngaros en el 54, pero el único que reamente me tenía preocupado era Adolfo. Nunca sabía cómo ni cuándo me iba a patear uno de sus famosos tiros envenenados”.